Cómo pasé de ser un empleado a ser un emprendedor

Si hace 10 años me hubieran dicho que iba a estar viviendo lo que ahora mismo vivo, jamás lo hubiera creído. Esa parte de mi mente que está ahora dedicada a la pasión por emprender, en ese momento estaba completamente a oscuras. Sencillamente el emprendedor interno no existía para mí. No cabía esa posibilidad en mi vida.

Pero algo cambió. Una pequeñisima luz se encendió dentro de mí. Un solo pensamiento de posibilidad comenzó a transformar mi vida para siempre.

El propósito de este artículo es compartir contigo lo que, en estos últimos diez años, he descubierto acerca de lo que hace que una persona pase de ser un empleado a ser un emprendedor y cuales son las claves principales que le conducirán al éxito o no.

Cuando nace el emprendedor

Muchos factores se tuvieron que desarrollar hasta que se produjo la primera decisión importante en este camino infinito que es emprender. Y te aseguro que además en ese momento no estaba carente de miedo.

¿Cual fue esa primera decisión? No volver a trabajar para nadie más que no fuera yo mismo.

Voy a intentar resumirte en 3 puntos las condiciones que se fueron activando en mí y que siento que son necesarias que se activen en cualquier persona para que el emprendedor nazca.

  1. El anhelo de la libertad laboral, creativa y económica.
  2. El descubrimiento de los propios talentos y dones.
  3. La mínima confianza decente de creer que es posible.

Realmente estos 3 puntos están unidos. En mi caso explotaron a la vez y me llevaron a una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

La busqueda de la libertad

Prácticamente cualquier ser humano que inicie un camino de crecimiento personal, llega a un momento de su vida en el que se da cuenta de la prisión laboral en la que vivimos.

Trabajar en algo que detestas 8 o 10 al día, esperando que lleguen las próximas vacaciones, para cobrar un sueldo con el que apenas puedes cubrir tus gastos básicos. ¿Es eso lo que me espera? ¿Es eso en lo que estoy empleando el 40% de mi tiempo de vida?

Estas preguntas llegan tarde o temprano. Puede que las pases por alto en pos de un pseudo-comodidad o puede que las escuches.

¿Será posible alcanzar algo más? ¿Crear un estilo de vida que realmente me satisfaga? ¿Que quiero yo realmente?

Estás preguntas pueden ser un punto de inflexión y tienen el potencial de cambiar una vida para siempre.

Entonces… ¿Qué puedo hacer yo?

Nos han enseñado que el valor laboral proviene de aprender un oficio, una profesión. Estudiar de 5 a 10 años para después dedicarnos de por vida a algo que, en el momento de elegirlo, ni siquiera podemos estar seguros de que sea lo que queremos realmente.

Pero no nos enseñan a que miremos cuales son nuestros talentos naturales. Aquello que hacemos sin ningún esfuerzo. Eso que nos nace en cada conversación o en cada momento de soledad de manera espontanea. “Eso no te dará de comer”, te dicen.

El 85% de los emprendedores de éxito no estudiaron. Simplemente siguieron su pasión con constancia y empeño. No se trata tanto de lo que has aprendido sino de lo que ya traes de serie.

Algunos son buenos comunicadores. Otros son buenos ayudando a los demás. Otros son grandes mentes creativas. Otros simplemente son apasionados.

Escribe 10 adjetivos positivos que te definan y ahí delante tendrás en lo que eres verdaderamente bueno. Aquello que tienes para dar de forma natural al mundo. Convierte tus cualidades innatas en tu misión de vida.

Cualquier cosa que hagas estará lleno de eso. Estará lleno de ti.

Así que no se trata de encontrar una profesión sino de encontrar una pasión.

Creer en ello, creer en ti

Desarrollar la mínima confianza es lo único que necesitas para dar el primer paso, aunque sea a ciegas. Ver por un momento que la posibilidad existe, puede ser una chispa que avive un fuego imparable.

A veces la propia vida te lleva a darte cuenta de que puedes hacerlo. Otras tendrás que desarrollar esta mínima confianza por ti mismo. A veces la confianza viene después del primer o segundo paso.

Esto me lleva a la segunda fase. Cuando la decisión de no volver a trabajar para nadie que no seas tu mismo está tomada. ¿Y ahora qué?

El cambio de mentalidad de empleado a emprendedor

Cuando ya no tienes la seguridad de un sueldo fijo todos los meses, comienza a salir a la superficie todo aquello que has estado intentando ocultarte a ti mismo.

La inseguridad, la falta de autoestima, el miedo a no ser capaz, el miedo a no poder valerte por ti mismo, el miedo a la carencia económica, la sensación de invalidez o de no tener nada valioso que ofrecer al mundo.

Ahora estas solo/a. Ahora solamente dependes de tus propios medios para sobrevivir y crear una buena vida para ti y los tuyos.

A esto se le llama libertad. Y si, puede dar mucho miedo al principio.

Ahora ya no tienes a nadie que te diga lo que tienes que hacer. Tienes que averiguarlo por ti mismo y aprender a ejecutarlo. Ahora nada te obliga a cumplir un horario sino que tendrás que aprender a disciplinarte y organizarte tu mismo. A ser constante. A vivir en la incertidumbre. A lidiar con tus propias dificultades. Ya nadie las va a resolver por ti. Nadie te pagará la seguridad social. Nadie decidirá tus próximas vacaciones ni cuanto cobrarás en tu jubilación.

Probablemente trabajarás más que nunca en tu vida y al principio con muy pocos resultados. Pero estarás creciendo. Estarás avanzando. Estarás creando tu propia vida.

Te voy a dar las 3 claves que tras 6 años creando mis propias empresas y ayudando a cientos de clientes a crear las suyas, he descubierto que todo emprendedor necesita para tener éxito. Y aún así, el éxito nunca está 100% asegurado porque depende de infinitos factores.

Clave 1: El compromiso y la constancia

Si no puedes desarrollar esta cualidad, mejor ni lo intentes. Porque las dificultades van a surgir, y muchas.

Aprender a organizarte, cumplir horarios y objetivos, ser constante cada día de tu vida.

Esta es la diferencia nº 1 que he observado en estos años. Esta es la pregunta que más veces me he hecho. ¿Por qué algunos clientes tienen éxito y otros no? He visto incluso personas más formadas y con más talento fracasando en sus negocios por una carencia de esta cualidad fundamental. He visto personas con menos talento pero con mucho compromiso triunfando estrepitosamente en sus proyectos.

La capacidad de seguir adelante. De no dejar de intentarlo, es fundamental en el mundo de los negocios. Cuando te equivoques, aprende y sigue adelante. Porque te vas a equivocar muchas veces.

Y eso es bueno, porque eso significa que lo estás intentando.

Clave 2: La mente analítica, creativa y resolutiva

Para emprender necesitas ser un ejecutor, un artista y un científico a la vez.

Tienes que aprender la capacidad de observación. Qué está pasando y como puedes mejorarlo. Medir resultados, plantear objetivos y buscar la manera de cumplirlos. Analizar constantemente tu negocio para buscar la manera de que funcione.

Tienes que volverte creativo en tus productos y buscar las formulas que te hagan marcar la diferencia. Que hagan que tus productos destaquen entre la mayoría.

Y por último tienes que convertirte en un solucionador de problemas. De los tuyos propios y de los demás. Piensa en soluciones. Siempre.

Clave 3: La capacidad de escuchar lo que tu negocio tiene que decirte acerca de ti mismo

Casi diría que esto es lo más importante. Porque tu negocio te habla. De ti mismo. Tu negocio va a poner delante de ti todas tus dificultades personales, todas tus barreras mentales, todas tus creencias limitantes. Y tienes que tener la capacidad de escucharlas y atenderlas.

Tu negocio va a reflejar lo que tú crees posible y lo que no.

La predisposición a crecer junto con tu proyecto, la apertura para cambiar, para transformarte a ti mismo es esencial en un negocio próspero. Si no estás dispuesto a cambiar, abandona ahora mismo. Porque incluso aunque tu negocio tuviera éxito, no serías feliz.

Las herramientas de marketing y desarrollo personal que yo he usado

Cuando tomé la decisión de volver a trabajar para otros, no tenía ni la más remota idea de lo que iba a hacer. Al mes y medio me habían echado de mi casa porque no podía pagarla y tenía un montón de deudas básicas de luz, agua y algunos prestamos que había pedido a amigos para sobrevivir. Perdí a la que por entonces era mi pareja. Tuve que pedir refugio y dormir en un colchón en casa de alguien que se dignó a acogerme. 

Las únicas herramientas que tenía eran un ordenador viejo que funcionaba a pedales y todo el potencial que apenas empezaba a reconocer.

El primer encargo que me hizo un cliente ni siquiera sabía como iba a llevarlo cabo. Pero acepté y cobré. Después busqué la manera. Y lo hice. Esa fue la primera vez que me pagaron por un trabajo propio.

¿Y sabes que aprendí? Que era posible.

La meditación, herramienta imprescindible

Cuando di el salto hacia el emprendedor, mi mente estaba tan caótica y tenía tanto miedo que si no hubiera contado con la meditación y la contemplación, no podría haber hecho el proceso necesario para llegar hasta donde estoy ahora mismo.

La meditación abre un espacio en medio del caos. Te enseña a discernir entre el pensamiento automático inconsciente y la mente creativa que surge del momento presente. Te ayuda, poco a poco, a darte cuenta de todo el saboteo mental automático que te estás haciendo a ti mismo y a salir de él.

Sin espacios en los que airear y relajar tu mente, la presión acabará contigo y con tu negocio.

Internet, mi gran aliado

Es curioso que en la época en la que se suponía que debía decidir mi futuro, la herramienta principal de todos mis negocios ni siquiera existía. 

¿Donde está la gente hoy en día? en internet. ¿Donde debe estar tu negocio? en internet.

Internet es la mayor oportunidad de negocio que se ha abierto para todos en toda la historia de la humanidad. Ahora ya no hace falta una familia con contactos o una posición privilegiada. Ahora con un ordenador, una conexión wifi y muchas ganas, cualquiera puede iniciar un proyecto.

Ahora con un par de clicks y una buena imaginación puedes llegar a miles contactos en un segundo.

El poder de las redes sociales

El poder de las agrupaciones de personas con los mismos intereses en un mismo lugar y al alcance de la mano. El tremendo alcance de lo compartido. La facilidad del acceso a la información desde cualquier lugar del mundo. El espacio para que cualquiera se exprese y muestre su punto de vista o su estilo de vida. Esto está cambiando el mundo. Y lo que queda por venir.

Los negocios están cambiando. Y tú debes adaptarte a este cambio si quieres que tu negocio prospere.

Para lo que antes necesitabas un grupo de comerciales repartidos por toda España, un montón de nominas por pagar y un espacio de tiempo considerable, ahora lo puedes hacer a través de Facebook Marketing con una inversión mínima en comparación.

La posibilidad de crear un anuncio que llegue a un público segmentado al milimetro y medir sus acciones para personalizar la publicidad en cada momento y en cada caso, es algo que creo que tienes que empezar a valorar seriamente.

La creación de una comunidad de miles de fieles seguidores interesados en tus temáticas a los que aportarles valor es una de las claves del éxito hoy en día.

La capacidad de comunicación en este momento social en el que vivimos es algo que no tiene precedente histórico. Y tienes que aprovecharlo.

Contactos, contactos, contactos…

Otra de las claves importantes que ha hecho que mis negocios funcionaran, es la captación de emails de personas interesadas en mis temáticas con las que comunicarme de forma asidua y a las que ofrecerles productos y servicios de valor para sus vidas.

La creación de una base de datos propia de personas a las que venderles mis productos y servicios.

Y esto me lleva a la siguiente herramienta y quizás uno de las más importantes: Aprende a vender.

Haz las paces con tu comercial interior

¿Cuando mi negocio dio un giro de 180 grados? Cuando empecé a vender.

Yo siempre fui comercial. Trabajé vendiendo productos y servicios para empresas que no me interesaban lo más mínimo. Y era muy bueno haciéndolo. Pero estaba quemado. Me sentía un estafador. Porque realmente no creía en lo que vendía.

Cuando comencé mis propios proyectos, odiaba vender. Se habían generado una serie de ideas y creencias en mi mente al respecto de lo que significaba la labor comercial.

Pero cuando uno está apasionado y cree firmemente en lo que hace no puede evitar venderlo. Porque vender es comunicar una idea con el propósito de ayudar a otro/os. es una transacción. Yo te ayudo, tu me ayudas. Y eso lo cambia todo. Porque hay algo real en ello. Un ganar ganar para ambas partes. Y eso es esencial. Que los dos ganen.

Deshazte de tus creencias negativas acerca de la venta porque lo vas a necesitar. Sin venta, no hay negocio.

Que quien te busque, te encuentre, SEO

Posicionamiento. Para posicionarte necesitas conocer en donde. Necesitas conocer quienes te están buscando y cómo lo está haciendo.

A esto en internet se le llama SEO. Y se trabaja. Pero la parte técnica no es la más importante aunque si necesaria. Lo imprescindible es que tengas muy definido quien es tu público y que tienes para ofrecerles.

De esta manera podrás dirigirte a ellos con fuerza y en su propio lenguaje.

Si te comunicas de forma veraz y consistente, acabarás llegando a ellos y confiarán en ti.

Luego podrás ocuparte de la parte técnica para hacer que los robots de los buscadores también te encuentren.

Conclusiones finales

Todo esto es, de forma muy resumida, todo lo que he dio aprendiendo en estos años de apasionante camino como emprendedor. Tienes que saber que emprender es un camino largo, probablemente para toda la vida. Porque precisamente no se trata solo de emprender un negocio sino de emprender una vida.

Pero una vida en libertad. Un vida apasionante. Dando lo mejor de ti mismo al mundo. Conquistando tus propias dificultades. Evolucionando y creciendo. Aprendiendo cada día a ser mejor persona.

Te dejo como resumen las frases que me parecen más importantes para recordar.

  • Deja de esperar a que te digan lo que tienes que hacer y empieza a hacer lo que sabes que tienes que hacer.
  • Asume el riesgo, la inestabilidad y la inseguridad.
  • El que espera a que sea perfecto, espera toda la vida.
  • Da un paso, el que sea, pero da un paso.
  • Empieza a dar lo que tienes para dar ahora, no tienes que aprender nada, ya tienes todo lo que necesitas para emprender.
  • Fórmate sobre la marcha. Adquiere conocimientos sobre tu sector y evoluciona.
  • Escucha lo que tu negocio tiene que decirte acerca de ti mismo.

Si tienes personas cerca a las que crees que este artículo les puede motivar a emprender y ser libres, haz algo increíble y compártelo.

Espera, No te vayas todavía…

Evidentemente, estos son solo algunos puntos a tener en cuenta pero ya se por experiencia que leerlos es mucho más fácil que llevarlos a cabo. Y también se que solo leerlos sirve poco. Por eso he creado un plan en el que desarrollo todo esto a medida y de forma personalizada, para ayudarte a que lo consigas y que no tengas que pasar por todo lo mismo que yo he pasado.

Si sientes que eres un emprendedor en potencia y que tienes mucho para ofrecer al mundo deja que te ayude a lograrlo.

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ACERCA DEL AUTOR DE ESTA ENTRADA:

Hugo Lega es el creador y director de Marketing Consciente donde ayuda a empresas y profesionales a impulsar sus proyectos y negocios desde el corazón a través de estrategias, técnicas y herramientas de eficacia probada basadas en su experiencia y en los resultados de cientos de clientes que ya las están aplicando en su vida y en sus negocios.